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miércoles, 22 de octubre de 2008

El Führer

Adolf Hitler (20 de abril de 1889 en Braunau am Inn, Imperio Austrohúngaro, hoy Austria - 30 de abril de 1945 en Berlín) fue un militar y político alemán de origen austriaco que estableció un régimen nacionalsocialista en el que recibió el título de Reichskanzler (canciller del Imperio) y Führer (caudillo, líder o guía).[1]
Como jefe del Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei o NSDAP), dirigió el gobierno del país de 1933 a 1945, período en el que ocupó sucesivamente los cargos de canciller, Jefe de Gobierno y Jefe de Estado.
Consiguió el poder durante el período de crisis de Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Utilizó propaganda y oratoria carismática, enfatizando en el nacionalismo, el antisemitismo y el anticomunismo. Después de reestructurar la economía y rearmar las fuerzas armadas, estableció una dictadura totalitaria. Perseguía una agresiva política exterior para ampliar el Lebensraum (espacio vital) alemán, y desencadenó la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia.
Aunque la Alemania Nazi y las Potencias del Eje ocuparon la mayoría de Europa y partes de Asia en su apogeo, fueron finalmente derrotadas por los Aliados. Al final de la guerra, las políticas de conquista territorial y subyugación racial de Hitler habían llevado muerte y destrucción a decenas de millones de personas, incluyendo el genocidio de unos seis millones de judíos en lo que se conoce como el Holocausto.
En los últimos días de la guerra, Hitler y su nueva esposa, Eva Braun, se suicidaron en su búnker subterráneo de Berlín, mientras la ciudad era invadida por el Ejército Rojo de la Unión Soviética.

martes, 21 de octubre de 2008

Desembarque 1

El primer ministro británico Winston Churchill la denominó la operación "más complicada y difícil de la II Guerra Mundial": la Operación Overlord resultó arriesgada y costosa en vidas humanas, pero el éxito de la invasión aliada del norte de Francia, iniciada el 6 de junio de 1944, fue clave en el desenlace del conflicto. Ante la sólida defensa que la Alemania Nazi estableció en la costas del norte y el oeste de Europa continental, los aliados sabían que era necesario crear un segundo frente por el Occidente, complementario del soviético que avanzaba por el Oriente, para poder derrotar a las fuerzas del Eje.

Día "D" ( 1944 )

Desembarco de las tropas aliadas en Normandía.
“El Día más largo del Siglo” o “El Día D”, inició la mañana del seis de junio de 1944, al ponerse en marcha la operación “Overlord”. Alrededor de 300 mil soldados al mando del general estadounidense Dwight Eisenhower, desembarcaron en las costas de Normandía con el objetivo de acabar de una vez por todas con la pesadilla nazi, la cual había cobrado ya millones de vidas inocentes enarbolando la bandera del antisemitismo.
Para entonces, los ejércitos rusos habían recuperado la parte de su territorio que Adolfo Hitler había invadido en el intento por realizar su sueño imperialista.
Pero se hacía necesario dar el golpe definitivo, y los gobiernos de Francia, Inglaterra y Estados Unidos tomaron el asunto en sus manos. La movilización militar emprendida, fue hasta entonces la más grande de la historia; participaron miles de soldados y paracaidistas además de otros millares de técnicos aéreos... Barcos, vehículos de guerra, barreminas, todo lo necesario para el ataque que escribiría uno de los episodios más sangrientos.
Al recibir la voz de salida por parte del general Eisenhower, el enorme ejército con sus pertrechos de guerra inició la travesía con el objetivo de cruzar el Canal de la Mancha. Eran las 6:31 de la mañana del seis de junio de 1944, cuando en medio de un silencio increíble si se considera lo numerosa de la movilización, empezaron a desembarcar los soldados en las playas de Utah, al oeste de Omaha.
Además, por las costas de Sword, Juno y Gold, tomaron tierra las tropas anglocanadienses. Testimonios de los sobrevivientes han revelado que la lucha fue sangrienta y atroz desde el primer momento, pues los ejércitos alemanes dieron batalla, aunque tuvieron luego que replegarse para formar dos líneas de defensa en espera de refuerzos... Refuerzos que no llegaron, mientras que las horas de hacían inmensamente largas y angustiantes.
Al parecer, las noticias de la invasión llegaron varias horas después a oídos de Hitler, quien se encontraba durmiendo en su refugio de Berchtesgaden.
El mariscal Von Rundstedt había llegado tan pronto como pudo a dar aviso al Fuhrer, pero sus órdenes habían sido claras: no deseaba ser molestado bajo ninguna circunstancia. Quizá por lo inesperado del ataque, o por la falta de una estrategia a seguir sin las órdenes de Hitler, las tropas alemanas actuaron con una descoordinación evidente.
El jefe de operaciones en el frente occidental alemán festejaba ese día su onomástico con su familia y el general Friedrich Dollman, irónicamente, se hallaba a muchos kilómetros de distancia dirigiendo un simulacro de rechazo contra tropas invasoras.
Esa misma noche, los ejércitos aliados reportaron haber tomado los objetivos previstos en lo que fue el día más largo.
Durante los meses siguientes, los bombardeos se sucedieron uno a otro, los enfrentamientos siguieron y el saldo fue aterrador con cifras de cientos de miles de muertos en combate.
Sin embargo, “El Día D” o “El Día más largo del Siglo”, se recuerda como el símbolo de la liberación europea del yugo nazi. Ese día inició la debacle del terror nazi.